Nuestros Valores

Horizontalidad

Nuestra organización quiere sembrar la semilla de un mundo mejor, construyendo prácticas que sean modelo del cambio que buscamos. Por eso trabajamos con dedicación para alinear nuestros sueños de liberación a nuestra estructura organizativa. Nos asociamos libremente, aportando lo que sabemos y aprendemos juntes, contribuyendo distintas capacidades y asumiendo diferentes roles, pero siendo iguales en la toma de decisiones. Por todo esto, rotamos responsabilidades y rendimos cuentas a nuestros compañeres en todo momento, buscando ser ejemplos vivos de nuestros valores.

Compañerismo

Miembres de Fuerza Migrante durante un taller con compañeros, durante la temporada de 2018.

Organizamos y luchamos contra un mundo que ya tiene su historia y sus reglas, y al vivir dentro de este mundo, somos vulnerables a sus ideas y prácticas tóxicas. A veces, y quizás sin darnos cuenta, hacemos y decimos las mismas cosas contra las que luchamos, hiriendo a nuestres propios compañeres en el camino. Por eso Fuerza Migrante está comprometida a un proceso de reflexión y ayuda mutua, buscando ser mejores a través de un diálogo constructivo y cariñoso. Nuestra revolución es un proceso permanente donde aprendemos juntes, creciendo emocional y espiritualmente.

Internacionalismo

Somos de tierras lejanas con lenguajes y costumbres diversas, y luchamos en tierras robadas a les indígenas por colonizadores y pobladores. Quienes integramos Fuerza Migrante nos unimos voluntariamente, entendiendo que nuestra opresión no es singular sino global, y que nadie está por encima de otre. Por eso no podemos dejar de ser solidarios con las causas de otres alrededor del mundo, que también luchan por su libertad y autodeterminación.

Poder popular

Fuerza Migrante sabe que el poder está en las manos de quienes trabajan, no en las de quienes mandan, sus instituciones ni los políticos. Por eso es esencial crear espacios propios donde nuestra liberación pueda sembrarse y cultivarse. Nuestro objetivo no está limitado a una demanda específica (permisos de trabajo abiertos, la residencia al llegar, etc.), sino en la organización de comunidades que puedan decidir sus propios caminos. Esto requiere enfrentar la migración como un producto de las tormentas del capitalismo y la colonización, que nos vuelve rehenes a salarios mínimos, a roles patriarcales, y a mantener el despojo de comunidades indígenas en Canadá.

Autodeterminación

La libertad solo se puede construir si todes participamos y somos capaces de determinar las condiciones de nuestras vidas. Por eso en Fuerza Migrante no esperamos que llegue nadie a “salvarnos” o “resolver” nuestros problemas. Esta es nuestra tarea y responsabilidad colectiva. Para construir la autonomía, debemos encontrar nuestra propia voz, y ésta debe ser escuchada e implementada colectivamente, sin que otres nos dominen.

Autocritica

Nuestro sendero no está escrito ni predeterminado; está siendo construido hoy a partir de nuestro trabajo colectivo. Nuestras distintas experiencias pueden hacer nuestro análisis más rico, siempre y cuando seamos humildes y nos acompañemos a lidiar con situaciones imprevistas que aparecen en nuestro camino, sin cegarnos a nuestros errores. Para poder construir un mejor mundo, debemos entender la necesidad, y asumir la responsabilidad, de mejorar individual y colectivamente, convirtiéndonos en mejores hombres, mujeres y otres.